Kristine Klanderud: Actriz, Directora y Productora

Kristine Klanderud es actriz, cantante, bailarina, directora y productora. Es la Directora Artística de la compañía de producción Spotlight, con la que ha producido en Guatemala musicales como Annie, Shrek y Rock of Ages. Actualmente está presentando el musical de Los Locos Addams en el Teatro Dick Smith del IGA, en el cual también interpreta el personaje de Alicia Beineke. Las funciones son sábados y domingos a las 4pm hasta el 4 de noviembre, todas a beneficio de Fundaniñas.

La semana pasada, tuvimos la dicha de conversar con Kristine acerca de su trayectoria artística, el inicio de Spotlight y la producción de Los Locos Addams. Aquí les compartimos nuestra conversación.

EN ESCENA: Cuéntanos entonces como empezaste...

KRISTINE KLANDERUD: ¡Ijole! Justo hace unos días hice un mi post bien melancólico de hace 16 años, porque estaba parada en el mismo lugar, en el mismo escenario…

Kristine Klanderud en ensayo para Los Locos Addams. Fotografía:    www.facebook.com/spotlightgua   .

Kristine Klanderud en ensayo para Los Locos Addams. Fotografía: www.facebook.com/spotlightgua.

EN ESCENA: ¿En el IGA?

KRISTINE: Si, en el IGA… Bueno, yo empecé a los 4 años bailando. Empecé a cantar como a los 12, recibí clases con Marinita Prado en la zona 2. Era salir del colegio, agarrar camino para allá, medio refaccionar y era todo un reto para mis papás. En las clases de baile, yo era super tímida, bueno sigo siendo, dice mi mamá -

EN ESCENA: (Ojos de asombro)

KRISTINE: ¡Ajá! Tengo un hermano grande que me lleva [1 año y 8 meses] y él: extrovertido desde chiquito, se iba con cualquiera, todo mundo lo quería cargar, él sonreía, él era feliz, paz y amor - ¡y yo no! Yo era huraña, agarrada de la falda de mi mamá, “¡Hola Kristine!” y nada, yo me escondía. Mis 2 papás son super sociables, extrovertidos, de fiestas, de amigos por todos lados, entonces mi papá le dijo a mi mamá: “hay que hacer algo con esta muchachita”. Entonces buscaron clases, estábamos comenzando los años 80s, había muy poco en Guatemala. Habían clases de ballet, baile español y empezaba esta academia Performing Arts Studio con Silvia García-Granados, que cantaba y bailaba, tenía esta idea de Estados Unidos y traía los talleres famosos con coreógrafos de Estados Unidos y el tap; en Guatemala no existía el tap y ella era la pionera del tap. Mi abuelita bailaba tap. Les gustó esa academia y a mí me gustó esa academia y ahí empecé tap, jazz y ballet por muchos años. Luego fundamos Unlimited Dance Academy, primero en zona 9, después en zona 13, y ahí me quedé de maestra de baile para siempre, hasta como el 2007.

Pero fue cuando vino este director de Estados Unidos y varios coreógrafos y directores musicales que se rotaban, era un acuerdo entre la Embajada de Estados Unidos con el IGA. Los traían, les pagaban sus gastos, abrían audiciones al público y montábamos musicales en tiempo récord como de 3 semanas, 4 semanas si mucho. Era un trabajo eminentemente voluntario de todos los que participabamos; el amor al arte famoso. Tener esta oportunidad de compartir con gente como él, que venía de un gremio artístico pero ver que le tocaba trabajar con una bióloga, una química, un arquitecto y una abogada, ver que ese era su día a día o que eso estudiaban en aquel entonces pero además cantaban bonito y bailaban y hacían y actuaban y eran extrovertidos era un experiencia muy enriquecedora que él siempre se llevaba después de cada producción.

Él era director artístico de un teatro en Estados Unidos entonces [nos decía], “Vénganse a pasar el verano conmigo allá y salir en las obras y aprender desde vestuario, iluminación, elementos técnicos, utilería, inmobiliario, entradas y salidas backstage, hasta baile, canto y actuación en los musicales”. Era lindo porque el repertorio se alternaban 8-9 obras en 2 meses, entonces se montaba una y ya montada esa, empezabamos ensayos para la siguiente entonces en la noche presentábamos un musical, pero al día siguiente era otro musical y el tercer día era otro musical y yo creo que fue una experiencia super enriquecedora. Yo me fui en 2006 y regresé a Guatemala queriendo hacer de todo, desde yo salir hasta yo dirigir hasta yo producir y pues con el tiempo fui aprendiendo un poco más y por eso es que ahora estoy aquí dirigiendo y produciendo aunque soy mucho más feliz ¡actuando! ¡Estando en el escenario! Pero creo que por haber tenido ese insight de cómo hacer las cosas, desde cómo colocar las marcas en el escenario para hacer las entradas y salidas rápidas en los blackouts, me ha ayudado mucho a tener esa visión y poder estar afuera y decir cómo me gustaría ver las cosas. La increíble satisfacción de ver cómo ha crecido y cuánto ha crecido el teatro musical en Guatemala - esperamos que eso siga.

EN ESCENA: ¿Cuál es el nombre del director?

KRISTINE: Jacques Stewart.

EN ESCENA: ¿Y de su teatro?

KRISTINE: Weathervane Theatre en New Hampshire. Va a estar aquí unos días [el próximo mes]. ¡Estamos muy felices! Queremos hacer planes para que él regrese y que regrese constantemente, porque cambió las vidas de muchos de nosotros. Nos abrió la puerta a múltiples oportunidades dentro del teatro musical y más allá del teatro musical porque muchos de nosotros también hemos trabajado en otro tipo de obras, no solo musicales, algunos se quedaron más en obras de arte dramático y otros en más musicales, pero a todos nos abrió la puerta a un mundo que creo que no sabíamos que existía, allí estaba pero no lo teníamos tan cerca.

EN ESCENA: ¿Cómo surgió la idea de Spotlight?

KRISTINE: La idea de Spotlight surgió porque Julio Hugo [Penagos] y yo bailabamos juntos hace mil años en Unlimited, yo era su maestra. Él es un ser impresionante, muy creativo e innovador. Él estudió fuera en Estados Unidos y trabajó con varias compañías de producción en Nueva York y luego regresó a Guatemala y supo que yo estaba haciendo [el musical] Annie. Entonces [me dijo] “¿Te ayudo?” y yo: “¡Ayudame!” y comenzamos a trabajar juntos. Me di cuenta de todo lo que él había aprendido, todo lo que él había compartido con gente de fuera, trabajando en productoras en Estados Unidos le dio mucha experiencia no solo en el ámbito de coreografía, que tal vez no tenía tanto que ver con producción, pero en la elaboración y diseño de escenografía y otros elementos importantes dentro del teatro musical. Entonces nos unimos y ahí estamos. Creo que tenemos una linda relación de amistad antes que cualquier cosa, pero muy profesional también; compartimos una visión común, cuando no y él tiene unas ideas y yo otras pues hablamos y logramos terminar las frases del otro, ideas nuevas que nos han surgido.

Lo que queremos hacer es que esto crezca en Guatemala, hacerlo lo más profesional posible, empezamos siendo todos voluntarios del arte, haciéndolo por amor al arte, pero creo que ahora ya podemos decir sólidamente que se puede vivir del arte, que los honorarios de los artistas si representan ese trabajo - podrían ser mejores, obviamente queremos siempre que sea mejor - pero que representan ese tiempo de esfuerzo, de preparación, de dedicación, para hacer que el teatro musical siga creciendo.

EN ESCENA: Si pudieras con un chasquido - así Mary Poppins - cambiar algo de las artes escénicas en Guate, ¿que sería lo primero que cambiarías?

KRISTINE: (Risas) Yo creo que el apoyo económico. El potencial artístico entre las 3 disciplinas  [música, danza y actuación] como guatemaltecos lo hay. Hay gente buenísima que se ha preparado y ha estudiado, o tal vez ha sido más empírico el asunto, pero lo hay. Y la pregunta que más me hacen: “¿Pero crees que hay potencial en Guatemala para hacer grandes musicales como se hacen en México y en Broadway y en otros países, como Argentina?” ¡Si hay! Lo que cuesta es poder pagarlo. Como les decía, empezamos todos siendo voluntarios pero ahora si es cada vez más el requisito de “Mira y ¿cuánto voy a ganar?” y de realmente nosotros como productora poderle pagar a la persona lo que significó el dejar de hacer otras cosas, el dejar de trabajar en otros eventos, el representar realmente lo que esta persona se preparó para esta aquí. Entonces, el apoyo económico de empresas que afortunadamente nos han patrocinado en los musicales y que vuelven a confiar en nosotros porque han visto el producto final, quisiéramos que se multiplicara para realmente hacer esto una industria más grande y poder hacer cosas más grandes y mejores, tal vez con más artistas en escena, trabajar siempre con la música en vivo, y poderle pagar dignamente a estos artistas que se esfuerzan y tienen todas las habilidades para estar ahí. Eso…

¡Ah! Y tal vez parte de ese apoyo económico se daría más si como guatemaltecos creyéramos que el trabajo guatemalteco, del artista guatemalteco, es bueno y merece ese apoyo económico. Porque a veces se nos van los ojos en que viene tal artista internacional, el ballet de Rusia - “¡Ala gran! Como es de Rusia debe ser buenísimo” - y tal vez resulta que no. Me pasó; yo fui una vez a uno de esos ballets de los que se habla mucho y pagué Q600 por la entrada y vi algo que no esperaba ver. Pero nos dejamos llevar porque es una presentación internacional que “seguramente es mejor a lo que vemos aquí en Guatemala” y no. Podemos ser tan buenos o hasta mejores que presentaciones que se ven fuera de Guatemala y lo tenemos que creer. Así creo que es más fácil que se de el apoyo económico y también el apoyo del público que llegue a las obras sabiendo que lo que van a ver es una obra de alta calidad y no llegar con la expectativa baja y después llevarse una linda impresión - ¡qué bonito también! Pero que ya, como público, exijamos buenas presentaciones de artistas nacionales. Eso. Ya. Ya lo logré. (Risas)

EN ESCENA: ¿Cómo funciona la alianza con Fundaniñas?

Kristine Klanderud en ensayo para Los Locos Addams. Fotografía:    www.facebook.com/spotlightgua   .

Kristine Klanderud en ensayo para Los Locos Addams. Fotografía: www.facebook.com/spotlightgua.

KRISTINE: Con Fundaniñas comenzamos a trabajar gracias a otros musicales que habíamos hecho ya con el Club Rotario de la Ciudad de Guatemala. Reconocimos que había un win-win situation digamos. Nosotros como artistas estabamos dispuestos a ensayar y presentar algo bueno, de alta calidad, un musical sobre todo. Todavía estaba acá Jacques Stewart y allí salió la idea: “Mira no tenemos fondos, no tenemos patrocinio, ¿por qué no hablamos con este Club? Ellos se dedican a recaudar fondos para obras específicas, nosotros donemos nuestro tiempo y ayudemos a la recaudación de fondos.” Entonces comenzó así. Luego, yo conocí el Hogar de Fundaniñas, que es un hogar para niñas y mujeres que han sufrido maltrato y abuso. Este hogar las acoge, les da amor y cariño, pero además las prepara con educación, con doctores que puedan estar a cargo de su salud, reciben becas de educación y otro tipo de apoyos y formación para que eventualmente puedan salir a la sociedad siendo mujeres preparadas para ser madres de familia, para ser profesionales o para dedicarse a un oficio y sobresalir. Creo mucho en esa causa, es un hogar que ha existido por más de 25 años. Entonces dijimos, “unamos esfuerzos, veamos de qué forma podemos conseguir el apoyo de empresas, costear la producción y nosotros dar la parte artística”. Empezamos donando todo nuestro trabajo, todo el elenco, músicos y demás, y ahora pues ya el formato ha ido cambiando y tenemos a toda esta gente que se esfuerza y que ha dedicado su tiempo meses atrás ganando honorarios por la participación en el musical para que después lo que se recaude en taquilla pueda ser para Fundaniños.

EN ESCENA: Cuéntanos de tu producción actual…

KRISTINE: Bueno, ahorita estamos ya presentando. ¡Gracias a Dios terminó la época de ensayos!

EN ESCENA: (Risas)

KRISTINE: Estamos haciendo Los Locos Addams, un musical super divertido, a diferencia de lo que parece por la apariencia de los personajes. Es una comedia musical con un lindo mensaje que tal vez Julio y yo cuando lo escogimos no lo veíamos como el mensaje, la enseñanza que le puede dejar a la gente, pero a raíz de las presentaciones, la gente se ha acercado con nosotros y nos dice, “Mira yo sabía que me iba a reír y todo, pero lindo el mensaje que te da de unirte como familia, de saber que la familia es la unión más importante y el elemento más importante que tu tenés que tener en tu vida, que contás con la gente que tal vez no escogiste vivir con esa gente, nacer con esa gente, o sea tus hermanos, tus papás, pero al final de cuentas es el vínculo más importante que tenés a nivel personal.” [También] es enseñanza para las parejas jóvenes, con hijos; el estar en sintonía cuando les vas a enseñar algo o ser transparentes y decirse la verdad todo el tiempo y luego tratar de inculcar ese principio en tus hijos. O parejas ya de abuelitos que ven como, a través de dificultades y tropiezos y obstáculos en el camino, al final el amor que nos une es tan fuerte que aquí seguimos. Hay un montón acerca de decir la verdad siempre, no tener secretos, sobre todo con familiares. Entonces cuando oís a gente que sale [de una función], desde niños de 8 años hasta abuelitos y abuelitas, que te dicen: “¡Que lindo el mensaje!”, decís: “Ah, pues sí, que bonito verdad…”

EN ESCENA: “Era exactamente lo que queríamos hacer.”

KRISTINE: (Risas) ¡Ajá! ¡No lo era para nada! Presentamos el musical, es chilero, es divertido, te mantiene bien entretenido, tratamos de prepararlo lo mejor posible para que a la gente le guste, pero además que se lleven una enseñanza o una de tantas enseñanzas que hay detrás, pues que lindo. Gracias a Dios el teatro ha estado lleno, las 4 funciones que llevamos. Eso es lindo también, cuando digo que el teatro ha cambiado, porque generalmente de 12 funciones lo normal es que la primera, la segunda, la tercera medio lleguen y a la cuarta ¡ah! ya se corrió la voz y quinta, sexta, séptima, octava y todas las demás: el público; la sala está llena y el público ya está hablando de eso. Pero las primeras 4 [funciones] han estado llenas y esa es una gran bendición y nos hace muy felices porque para uno como actor también, como artista en el escenario, es lindo ver el público. Igual tu papel, tu esfuerzo y tu preparación se tiene que dar al 100%, no importa si hay 3 personas o hayan 370. Pero es inevitable decir que es bello ver que el teatro esté repleto, así que esperamos que así se mantenga para siempre, ¡en todas las obras!

EN ESCENA: ¿Qué le dirías a un artista joven que está empezando a emprender o a alguien que quiera empezar a producir en Guatemala?

KRISTINE: Creo que hay que ser perseverantes. Es lo que siempre le dicen a uno en todo lo que uno se propone, pero es importante en un medio que ha sido difícil que se crea en el arte guatemalteco. Y ya sea que van a ser artistas, que son muy buenos en cantar, en bailar, en actuar, no hay que darse por vencidos. Puede ser que audicionan para este musical pero no eran lo que se estaba buscando, puede ser que no les fue bien en la audición, puede ser que no eran lo que el director estaba buscando para ese rol, pero hay que estar ahí. Hay que estar. Hay que esforzarse bien, no hacer las cosas a medias, porque si vas a hacer las cosas a medias, mejor no las hagas. Si vas a hacer las cosas, hay que hacerlas bien, desde la puntualidad en los ensayos; nosotros siempre decimos “¡Ay no, que la puntualidad chapina…!” NO. El ensayo empieza a las 8pm, entonces vengan a las 7:30, 7:45, calienten, estiren, vocalicen, para que a las 8 en punto que comienza el ensayo estemos todos listos. Desde eso hasta los acuerdos que se logran con los teatros; se firmó un contrato, hay que cumplirlo al pie de la letra y no decir, “Ay, como estamos en Guatemala, hagamos las cosas medio hechas… Esto decía pero yo voy a hacer otra cosa. Me comprometí a algo pero yo no voy a cumplir.” ¡NO! Hagamos todo bien o mejor no lo hagamos. Es parte de todo lo que uno quiere hacer, no solo en el arte si no en todo.